TEMA 1
El poder imperial romano: la legitimación a través de la imagen en la escultura.
El retrato imperial idealizado: Augusto de Prima Porta; Los foros imperiales y la Columna Trajana; Los arcos de triunfo; El Ara Pacis y la propaganda augustea.
Respuesta modelo:El poder imperial romano se legitima sistemáticamente a través de la imagen, la arquitectura y el urbanismo, construyendo un lenguaje visual de propaganda que difunde la figura del emperador como garante del orden y heredero de la tradición. En la escultura, el retrato imperial abandona el verismo republicano (rostros envejecidos y realistas) para adoptar, desde Augusto, una imagen idealizada y atemporal: la Augusto de Prima Porta lo representa con el cuerpo de un atleta clásico, coraza decorada con escenas de victoria política, y el gesto del brazo levantado (adlocutio) propio del general que se dirige a sus tropas, fundiendo autoridad militar, religiosa y política en una sola imagen.
En la arquitectura y el urbanismo, los foros imperiales (el Foro de Trajano, con su columna conmemorativa narrando la conquista de la Dacia en relieve continuo) y los arcos de triunfo (Arco de Tito, Arco de Constantino) convierten la ciudad en un escenario permanente de la memoria y las victorias del emperador. Los grandes programas edilicios, teatros, termas, anfiteatros como el Coliseo, cumplen además una función de legitimación social: el emperador ofrece ocio y servicios públicos al pueblo, reforzando su imagen de benefactor.
La Columna Trajana o los relieves del Ara Pacis (con la familia imperial en procesión, asimilada a la pietas religiosa tradicional) muestran cómo cada elemento, imagen, edificio y espacio urbano, se pone al servicio de un mismo mensaje: el emperador como restaurador del orden, la paz y la tradición romana, en una propaganda visual tan eficaz que se convertirá en modelo para todo poder político posterior.
Claves para memorizar:- Augusto de Prima Porta: idealización clásica más coraza propagandística más gesto de adlocutio.
- Columna Trajana y Arco de Constantino: relato en piedra de las victorias imperiales.
- Foros imperiales: la ciudad como escenario permanente de la memoria del emperador.
- Ara Pacis: familia imperial y pietas religiosa como legitimación del orden augusteo.
TEMA 2
Transformaciones en el siglo XIX: los museos, espacio para un nuevo público; y el hierro y la Revolución industrial.
El nacimiento del museo público: el Louvre y el Prado; La función educativa y de legitimación nacional; El hierro como material estructural; El Palacio de Cristal y la Torre Eiffel.
Respuesta modelo:El siglo XIX transforma radicalmente tanto la relación del público con el arte como los propios materiales de construcción, en dos procesos paralelos ligados a la revolución burguesa e industrial. Por un lado, el museo moderno nace como institución pública en este siglo: colecciones que antes pertenecían a monarcas o a la Iglesia (el Louvre, abierto tras la Revolución Francesa; el Museo del Prado, inaugurado en 1819) se convierten en patrimonio accesible a un público nuevo y más amplio, la burguesía y, progresivamente, el conjunto de los ciudadanos. El museo cumple así una doble función: educativa, al poner el arte al alcance de todos, y de legitimación nacional, al construir un relato de la historia y la identidad del país a través de sus colecciones.
Por otro lado, la revolución industrial introduce el hierro (y después el hierro colado y el acero) como material estructural, posibilitando construcciones de una escala y una ligereza antes impensables con los sistemas tradicionales de piedra o ladrillo. El Palacio de Cristal de Londres (Joseph Paxton, 1851), construido con estructura de hierro y grandes paños de vidrio prefabricados para la Exposición Universal, o la Torre Eiffel (Gustave Eiffel, 1889), símbolo de la ingeniería como nueva forma de monumentalidad, muestran cómo el hierro permite edificios efímeros o utilitarios (pabellones de exposiciones, estaciones de ferrocarril, mercados) de gran envergadura, resueltos con rapidez y economía de medios frente a la arquitectura tradicional.
Museo y hierro son así dos caras de una misma transformación decimonónica: la democratización del acceso a la cultura y la revolución técnica de los materiales constructivos, ambas impulsadas por la nueva sociedad burguesa e industrial.
Claves para memorizar:- Museo moderno: colecciones reales o eclesiásticas se abren al público burgués (Louvre, Prado 1819).
- Función del museo: educativa y de legitimación de la identidad nacional.
- Hierro como material estructural: ligereza y grandes luces, imposibles en piedra.
- Palacio de Cristal (Paxton, 1851) y Torre Eiffel (1889): la ingeniería como nueva monumentalidad.