TEMA 1
La pintura y la arquitectura en el Barroco italiano (siglo XVII)
Caravaggio y el tenebrismo; El clasicismo idealizado de los Carracci; Bernini: la Plaza de San Pedro; Borromini y la geometría curva.
Respuesta modelo:El Barroco italiano del siglo XVII lleva al límite la teatralidad y la implicación emocional del espectador, tanto en pintura como en arquitectura, al servicio de la Contrarreforma católica. En pintura, Caravaggio revoluciona la escena con el tenebrismo: una luz violenta y dirigida que surge de la oscuridad para iluminar solo lo esencial (La vocación de San Mateo), y un naturalismo crudo que representa a los santos con los rasgos de gente humilde y corriente, buscando la identificación directa del fiel con lo sagrado. Frente a él, Annibale Carracci y la escuela boloñesa desarrollan un clasicismo idealizado, de raíz renacentista, que culmina en las bóvedas ilusionistas de artistas como Pietro da Cortona, donde la pintura se funde con la arquitectura para crear efectos de apertura infinita hacia el cielo.
En arquitectura, Roma es el gran laboratorio: Gian Lorenzo Bernini concibe la Plaza de San Pedro como un abrazo de columnatas que envuelve al fiel, y su producción escultórica (el Éxtasis de Santa Teresa) funde arquitectura, escultura y luz en un mismo efecto teatral. Francesco Borromini, en cambio, explora la geometría curva y ondulante (San Carlo alle Quattro Fontane), con plantas complejas de elipses y curvas contrapuestas que generan un dinamismo espacial sin precedentes.
Pintura y arquitectura comparten así un mismo objetivo barroco: superar los límites del marco o del muro, implicar emocionalmente al espectador mediante el claroscuro, el movimiento y la escenografía, y convertir cada iglesia o palacio en una experiencia sensorial total que reafirme, frente a la Reforma protestante, el poder persuasivo de la imagen católica.
Claves para memorizar:- Caravaggio: tenebrismo y naturalismo crudo al servicio de la identificación del fiel.
- Bernini: fusión de arquitectura, escultura y luz (Plaza de San Pedro, Éxtasis de Santa Teresa).
- Borromini: geometría curva y dinamismo espacial (San Carlo alle Quattro Fontane).
- Objetivo común: teatralidad y persuasión visual al servicio de la Contrarreforma.
TEMA 2
El arte en las vanguardias del siglo XX: cubistas y fauvitas; abstracción, expresionismo y surrealismo.
El Cubismo de Picasso y Braque; El Fauvismo de Matisse; La abstracción de Kandinsky y Mondrian; El Expresionismo alemán; El Surrealismo de Dalí, Miró y Breton.
Respuesta modelo:Las vanguardias históricas del siglo XX rompen radicalmente con la tradición representativa occidental desde múltiples frentes casi simultáneos. El Cubismo, iniciado por Pablo Picasso y Georges Braque hacia 1907 (Las señoritas de Avignon), fragmenta el objeto en planos geométricos y lo representa desde varios puntos de vista simultáneos, abandonando la perspectiva única renacentista; evoluciona del cubismo analítico, de formas descompuestas y paleta casi monocroma, al cubismo sintético, que reintroduce el color y técnicas como el collage. El Fauvismo, con Henri Matisse a la cabeza, libera el color de su función descriptiva, aplicándolo puro y arbitrario, con una violencia cromática que da nombre al movimiento (fauves, fieras).
La Abstracción, con Vasili Kandinsky como pionero, elimina por completo la referencia al mundo visible en busca de una expresión espiritual pura basada en el color y la forma, mientras que en paralelo Piet Mondrian desarrolla el neoplasticismo, una abstracción geométrica reducida a líneas rectas y colores primarios. El Expresionismo, especialmente en Alemania (Die Brücke, Der Blaue Reiter, y más tarde Edvard Munch con El grito como precedente), deforma la figura y satura el color para transmitir la angustia y la tensión emocional del individuo frente a una sociedad en crisis.
El Surrealismo, liderado teóricamente por André Breton desde su Manifiesto de 1924 y plásticamente por Salvador Dalí, Joan Miró o René Magritte, explora el inconsciente, el sueño y el automatismo psíquico, siguiendo la estela del psicoanálisis freudiano, para liberar la creación artística del control de la razón. En conjunto, estas vanguardias comparten la voluntad de romper con la mímesis y la perspectiva tradicionales, cada una abriendo una vía distinta: la estructura (cubismo), el color (fauvismo), lo espiritual (abstracción), la emoción (expresionismo) o el inconsciente (surrealismo).
Claves para memorizar:- Cubismo (Picasso, Braque): fragmentación geométrica y puntos de vista simultáneos.
- Fauvismo (Matisse): color puro y arbitrario, liberado de su función descriptiva.
- Abstracción (Kandinsky, Mondrian): eliminación de la figura, expresión espiritual o geométrica pura.
- Surrealismo (Dalí, Miró, Breton 1924): inconsciente, sueño y automatismo psíquico.