TEMA 1
Arquitectura y escultura en la Grecia Antigua
El templo griego y los tres órdenes (dórico, jónico, corintio); El Partenón y los refinamientos ópticos; La escultura arcaica; El clasicismo de Mirón, Policleto y Fidias; El helenismo y el patetismo.
Respuesta modelo:La arquitectura griega se organiza en torno al templo, cuya función no es albergar a los fieles sino la estatua de culto de la divinidad; el ritual se celebra en el altar exterior, frente a la fachada. El templo se construye con el sistema adintelado (columna y dintel) y se articula en tres órdenes: el dórico, sobrio y macizo, sin base en la columna y con friso de triglifos y metopas (el Partenón de Atenas, obra de Ictino y Calícrates bajo la dirección de Fidias, es su ejemplo culminante); el jónico, más esbelto, con columna basada y capitel de volutas, y friso corrido (el Erecteion, con su pórtico de las Cariátides); y el corintio, de capitel vegetal con hojas de acanto, que se generaliza en época helenística. El Partenón, además, incorpora refinamientos ópticos (curvatura del estilóbato, entasis de las columnas) para corregir ilusiones visuales.
La escultura evoluciona desde el hieratismo arcaico de los kouroi y korai, de sonrisa arcaica y frontalidad egipcia, hacia el clasicismo del siglo V a.C., que busca el canon de proporciones ideales y el contraposto: Mirón (el Discóbolo, captando el movimiento en un instante) y Policleto (el Doríforo, que fija el canon matemático del cuerpo humano) representan esta etapa, culminada por Fidias con las esculturas del Partenón (frisos y frontones), donde el equilibrio y la serenidad expresan el ideal clásico. En el siglo IV, Praxíteles humaniza y suaviza la figura (Hermes con Dioniso niño), mientras que en el helenismo (Laocoonte, Victoria de Samotracia) se busca el patetismo, el movimiento dramático y la exageración expresiva, alejándose ya del ideal de serenidad clásica.
En conjunto, arquitectura y escultura griegas comparten una misma búsqueda: el canon, la proporción matemática y el equilibrio entre forma e idea, que será la referencia constante de todo el arte occidental posterior, desde Roma hasta el Renacimiento.
Claves para memorizar:- Templo griego: función de albergar la estatua de culto, no a los fieles; sistema adintelado.
- Tres órdenes: dórico (Partenón), jónico (Erecteion, Cariátides), corintio (capitel vegetal, helenístico).
- Escultura: arcaico (kouroi, korai) a clasicismo (Mirón, Policleto, Fidias) a helenismo (Laocoonte, patetismo).
- Canon de Policleto: proporción matemática ideal del cuerpo humano.
TEMA 2
La pintura en la primera mitad del siglo XIX (David, el Romanticismo y el Realismo)
David y el Neoclasicismo; Delacroix y el Romanticismo; Goya y los Fusilamientos del 3 de mayo; Courbet y el Realismo.
Respuesta modelo:La primera mitad del siglo XIX en pintura recorre tres grandes corrientes sucesivas, cada una reflejo de su contexto político y social. Jacques-Louis David encabeza el Neoclasicismo, vinculado primero a los ideales de la Revolución Francesa y después al culto a Napoleón: en El juramento de los Horacios impone un lenguaje de líneas depuradas, composición equilibrada según esquemas geométricos y temas de virtud cívica y sacrificio por la patria tomados de la Antigüedad romana, mientras que en obras como Napoleón cruzando los Alpes pone ese mismo lenguaje al servicio de la propaganda imperial.
Frente a la razón y el orden neoclásicos, el Romanticismo, con Eugène Delacroix como figura central, reivindica la emoción, la imaginación y lo sublime: composiciones diagonales y dinámicas, color vibrante frente al dibujo neoclásico, y temas de fuerte carga dramática o exótica (La muerte de Sardanápalo), culminando en el compromiso político directo de La Libertad guiando al pueblo. En España, Francisco de Goya anticipa y radicaliza esta sensibilidad romántica con Los fusilamientos del 3 de mayo, donde la denuncia de la violencia bélica se expresa mediante un contraste lumínico brutal y una composición que rompe con toda idealización heroica.
El Realismo, hacia mediados de siglo, con Gustave Courbet a la cabeza, rechaza tanto la idealización clásica como la exaltación emocional romántica para retratar sin adornos la vida contemporánea de la gente corriente (Un entierro en Ornans), con un compromiso social explícito frente a las desigualdades generadas por la industrialización. Estas tres corrientes muestran así el tránsito de la razón ilustrada al sentimiento romántico y de éste al compromiso social realista, en apenas medio siglo.
Claves para memorizar:- David y el Neoclasicismo: virtud cívica, líneas depuradas, propaganda napoleónica.
- Delacroix y el Romanticismo: emoción, color, diagonales dinámicas, compromiso político.
- Goya: precedente español que radicaliza la denuncia romántica (Fusilamientos del 3 de mayo).
- Courbet y el Realismo: la vida corriente sin idealizar, compromiso social frente a la industrialización.