01La Ciudad de Dios y el agustinismo político
Tema de desarrollo (opción 1 de 2 en el examen real): La Ciudad de Dios y el agustinismo político.
Respuesta modelo: Agustín de Hipona (354-430) escribe La Ciudad de Dios en respuesta al saqueo de
Roma por los visigodos en el año 410, para responder a quienes acusaban al
cristianismo de haber debilitado al Imperio al sustituir el culto a los dioses
paganos. Es la obra fundacional de la filosofía política cristiana y del
llamado agustinismo político.
La tesis central es la distinción entre dos ciudades (civitas), no
identificables con instituciones concretas sino con dos formas de amor
opuestas que atraviesan a toda la humanidad: la Ciudad terrena, fundada en el
amor de sí mismo hasta el desprecio de Dios, que busca la gloria y el dominio
mundano; y la Ciudad de Dios, fundada en el amor a Dios hasta el desprecio de
sí mismo, que busca la gloria en Dios y vive según la caridad. Ambas ciudades
conviven mezcladas en la historia humana hasta el Juicio Final, sin que ningún
Estado o institución terrena pueda identificarse plenamente con ninguna de las
dos.
De aquí se deriva el agustinismo político: el poder político terreno (el
Estado, el Imperio) no tiene valor en sí mismo ni es fin último del hombre,
sino que su función es meramente instrumental, mantener la paz y el orden
necesarios para que los hombres puedan vivir y alcanzar la salvación, que es el
verdadero fin último. Esto subordina el poder temporal (regnum) al poder
espiritual (sacerdotium) de la Iglesia, una idea que marcará profundamente la
relación entre Iglesia y Estado durante toda la Edad Media.
Cómo responder esto en el examen: explica primero el contexto histórico (el
saqueo de Roma en 410) que motiva la obra (1), desarrolla la distinción entre
las dos ciudades y el tipo de amor que las define, citando literalmente si
puedes la fórmula "amor de sí hasta el desprecio de Dios" / "amor de Dios hasta
el desprecio de sí" (2), y termina con la subordinación del poder político al
fin espiritual como definición de agustinismo político (3). Esta pregunta
conecta directamente con el texto de La Ciudad de Dios que puede caer en la
parte B (ver comentario de texto), así que estudiarlos juntos es más eficiente.
02José Ortega y Gasset y la razón vital
Tema de desarrollo (opción 2 de 2 en el examen real): José Ortega y Gasset y la razón vital.
Respuesta modelo: José Ortega y Gasset (Madrid, 1883-1955), la figura central del llamado
Novecentismo o generación de 1914, desarrolla su filosofía como un intento de
superar tanto el racionalismo tradicional (que ignora la vida concreta e
histórica del individuo en favor de verdades abstractas y universales) como el
vitalismo irracionalista (que renuncia por completo a la razón en favor del
puro instinto vital), proponiendo una síntesis original: la razón vital.
Su punto de partida es la célebre fórmula "yo soy yo y mi circunstancia, y si
no la salvo a ella no me salvo yo" (Meditaciones del Quijote, 1914): el ser
humano no es una esencia abstracta y universal (como pretendía el
racionalismo clásico) sino que está constitutivamente ligado a sus
circunstancias históricas, sociales y biográficas concretas, que son parte
esencial de su propia identidad, no un mero accidente externo. Conocerse a sí
mismo exige, por tanto, comprender y "salvar" (interpretar, dar sentido a)
la propia circunstancia.
De aquí surge la razón vital: una razón que no funciona al margen de la vida
(como pretendía el racionalismo puro, que buscaba verdades intemporales
válidas para cualquier sujeto abstracto), sino que está siempre al servicio de
la vida concreta e histórica del individuo, ayudándole a orientarse y a decidir
en sus circunstancias particulares. La razón vital es, en este sentido, también
razón histórica: cada época y cada individuo tienen su propia perspectiva,
parcial y limitada, sobre la realidad, y la verdad completa solo puede
alcanzarse (en principio, nunca de forma acabada) mediante la suma de todas
las perspectivas posibles, lo que Ortega llama perspectivismo: cada
perspectiva individual es parcial pero no arbitraria ni falsa, es una parte
legítima de la verdad total.
En el terreno social y político, Ortega desarrolla también en La rebelión de
las masas (1930) una crítica al "hombre-masa", el individuo mediocre y
acomodado que impone su nivelación mediocre sobre las minorías selectas
(entendidas no en sentido social o económico, sino como quienes se exigen a sí
mismos más, con criterio propio y responsabilidad), advirtiendo del peligro
que esto supone para la civilización europea de su tiempo.
Cómo responder esto en el examen: explica primero la fórmula "yo soy yo y mi
circunstancia" como punto de partida frente al racionalismo abstracto (1),
desarrolla el concepto de razón vital como razón al servicio de la vida y su
consecuencia, el perspectivismo (2), y menciona brevemente La rebelión de las
masas y la crítica al hombre-masa como aplicación social de su pensamiento
(3). Cita siempre la frase de la circunstancia de forma literal, es la más
identificable y valorada por los correctores.
03Comentario de texto: Aristóteles, Ética Nicomáquea (término medio)
Comente el siguiente texto:
“Llamo término medio de una cosa a lo que dista igualmente de uno y otro de los extremos, lo cual es uno y lo mismo para todos. Mas con respecto a nosotros el medio es lo que no es excesivo ni defectuoso, pero esto ya no es uno ni lo mismo para todos. Por ejemplo: si diez es mucho y dos poco, tomamos seis como término medio en la cosa, puesto que por igual excede y es excedido, y es el término medio según la proporción aritmética. [...] Así, todo conocedor rehúye el exceso y el defecto, buscando y prefiriendo el término medio, pero el término medio no de la cosa, sino para nosotros” (Aristóteles, Ética nicomáquea II, 6, 1006a-b).
Respuesta modelo: Fragmento: "Llamo término medio de una cosa a lo que dista igualmente de uno y
otro de los extremos [...] Así, todo conocedor rehúye el exceso y el defecto,
buscando y prefiriendo el término medio, pero el término medio no de la cosa,
sino para nosotros" (Aristóteles, Ética nicomáquea II, 6, 1006a-b).
Autor y obra: el texto pertenece al libro II de la Ética a Nicómaco de
Aristóteles (siglo IV a.C.), la obra ética más importante e influyente del
autor, dedicada (según la tradición) a su hijo Nicómaco, en la que expone su
teoría de la virtud como término medio.
Idea principal: Aristóteles distingue entre el término medio "de la cosa" o
matemático (un punto fijo, objetivo e igual para todos: el término medio entre
2 y 10 es siempre 6) y el término medio "para nosotros" o moral, que no es un
punto matemático fijo sino relativo a cada persona, situación y circunstancia
concreta. La virtud ética consiste precisamente en este segundo tipo de
término medio: un punto de equilibrio entre dos vicios extremos, uno por
exceso y otro por defecto, que varía según el sujeto (lo que es valentía para
una persona puede ser temeridad para otra con distinta constitución o
experiencia).
Desarrollo: este término medio no se calcula mediante una fórmula matemática
ni se conoce de antemano de forma teórica, sino que se descubre y se acierta
en cada situación concreta gracias a la prudencia (phrónesis), la virtud
intelectual práctica que permite discernir, caso por caso, cuál es la acción
correcta. Ejemplos clásicos de este esquema en Aristóteles: la valentía es el
término medio entre la temeridad (exceso de confianza, falta de miedo) y la
cobardía (exceso de miedo, falta de confianza); la generosidad es el término
medio entre el derroche y la avaricia. La virtud, además, no es un saber
teórico que se posea de golpe, sino una disposición de carácter (hexis) que se
adquiere mediante la práctica repetida de actos virtuosos, es decir, mediante
el hábito: "nos hacemos justos practicando actos justos", como afirma
Aristóteles en otro pasaje de la misma obra.
Cómo responder este comentario en el examen: identifica primero la distinción
entre término medio "de la cosa" (matemático, objetivo) y "para nosotros"
(moral, relativo a la persona) citando literalmente si puedes la frase clave
(1), desarrolla con 1-2 ejemplos concretos de virtudes como término medio entre
dos vicios (valentía entre temeridad y cobardía es el más fácil de recordar)
(2), y cierra explicando que la virtud se adquiere por hábito, guiada por la
prudencia, no por cálculo teórico (3). Este texto conecta directamente con el
tema "Ética y política en Aristóteles" (ver banco de temas), así que conviene
estudiarlos siempre juntos.