01La física aristotélica
Tema de desarrollo (opción 1 de 2 en el examen real): La física aristotélica.
Respuesta modelo: La física de Aristóteles es una teoría general del movimiento y del cambio en
la naturaleza, expuesta principalmente en su obra Física, y constituye el marco
científico que dominó el pensamiento occidental hasta la revolución científica
del siglo XVII.
Aristóteles distingue cuatro causas para explicar cualquier cosa que existe o
cambia: la causa material (de qué está hecho), la causa formal (qué es, su
esencia o forma), la causa eficiente (qué lo produce o lo pone en movimiento) y
la causa final (para qué existe, su télos o finalidad). Esta última es central en
su física: la naturaleza actúa siempre con un fin (concepción teleológica), a
diferencia de la física moderna, que prescinde de las causas finales.
El movimiento se explica mediante los conceptos de acto y potencia: todo ser
que cambia pasa de estar en potencia (lo que puede llegar a ser) a estar en
acto (lo que efectivamente es), y el movimiento es precisamente "la
actualización de lo que está en potencia en cuanto tal". Aristóteles distingue
también entre movimiento natural (cada elemento tiende a su lugar natural: la
tierra y el agua hacia el centro del cosmos, el aire y el fuego hacia arriba) y
movimiento violento (el provocado por una fuerza externa, que cesa en cuanto
cesa esa fuerza).
Su cosmología es geocéntrica y finita: la Tierra ocupa el centro del universo,
rodeada por esferas concéntricas de cristal que arrastran a los astros, siendo
la última esfera la del Primer Motor Inmóvil, causa última de todo movimiento
del cosmos, que mueve sin ser movido por ser objeto de deseo y amor
intelectual de las esferas celestes.
Cómo responder esto en el examen: organiza la respuesta en (1) las cuatro
causas (nombrarlas y explicar 1 línea cada una, con la final como la más
distintiva de Aristóteles frente a la física moderna), (2) el par acto/potencia
como definición de movimiento, y (3) la cosmología geocéntrica con el Primer
Motor Inmóvil como cierre. Esta física conecta directamente con el texto de
Metafísica sobre acto y potencia (ver comentario de texto), así que dominar
bien acto/potencia sirve para ambas partes del examen a la vez si coinciden en
la misma convocatoria.
02Razón y fe en Agustín de Hipona
Tema de desarrollo (opción 2 de 2 en el examen real): Razón y fe en Agustín de Hipona.
Respuesta modelo: Agustín de Hipona (354-430), la figura central de la patrística latina, se
enfrenta al problema de la relación entre razón (el conocimiento filosófico,
heredado sobre todo del platonismo) y fe (la revelación cristiana), en un
contexto de fuerte tensión entre la tradición filosófica grecorromana y el
cristianismo naciente.
Su solución, resumida en la fórmula "crede ut intelligas" (cree para
entender) y también, en formulación posterior de Anselmo de Canterbury pero de
inspiración claramente agustiniana, "fides quaerens intellectum" (la fe que
busca comprender), establece que la fe no se opone a la razón sino que la
precede y la orienta: primero se cree (se acepta por la autoridad de la
revelación divina y de la Escritura) y después, apoyándose en esa fe como
punto de partida seguro, la razón se esfuerza por comprender racionalmente,
en la medida de lo posible, los contenidos de esa fe. La fe no sustituye a la
razón, sino que la ilumina y le da un punto de partida sobre el que trabajar.
Para explicar cómo es posible el conocimiento humano de las verdades eternas
(matemáticas, morales), Agustín desarrolla la teoría de la iluminación divina,
heredera de la teoría platónica de las Ideas pero reinterpretada en clave
cristiana: las Ideas platónicas, en lugar de existir en un mundo separado,
residen en la mente de Dios, y el conocimiento humano de las verdades eternas
y necesarias no procede únicamente de los sentidos ni de un simple recuerdo
(como en la anamnesis platónica), sino que requiere una iluminación especial
de Dios sobre el entendimiento humano, comparable a como la luz del sol
permite ver los objetos físicos: Dios "ilumina" la mente humana para que pueda
captar las verdades eternas.
Esta relación armónica entre razón y fe convive con una fuerte valoración del
papel de la voluntad y el amor (más que del puro intelecto) en la vida
espiritual: para Agustín, el verdadero conocimiento de Dios y de uno mismo
pasa por la interioridad (su célebre "no salgas fuera de ti mismo, entra en tu
interior; en el hombre interior habita la verdad"), un giro hacia la
introspección que anticipa, según muchos comentaristas, la filosofía moderna
del sujeto.
Cómo responder esto en el examen: explica la fórmula "crede ut intelligas"
como armonía (no oposición) entre fe y razón (1), desarrolla la teoría de la
iluminación divina como reinterpretación cristiana de las Ideas platónicas (2),
y cierra con la valoración agustiniana de la interioridad y el giro hacia el
sujeto (3). No confundir esta postura con posiciones posteriores que sí
enfrentan radicalmente fe y razón (como el fideísmo): la clave de Agustín es
precisamente la armonía entre ambas.
03Comentario de texto: Platón, Teeteto (mayéutica, "soy estéril en sabiduría")
Comente el siguiente texto:
“Soy estéril en sabiduría. Muchos, en efecto, me reprochan que siempre pregunto a otros y yo mismo nunca doy ninguna respuesta acerca de nada por falta de sabiduría, y es, efectivamente, un justo reproche. La causa de ello es que el dios me obliga a asistir a otros pero a mí me impide engendrar. Así es que no soy sabio en modo alguno, ni he logrado ningún descubrimiento que haya sido engendrado por mi propia alma. Sin embargo, los que tienen trato conmigo, aunque parecen algunos muy ignorantes al principio, en cuanto avanza nuestra relación, todos hacen admirables progresos, si el dios se lo concede, como ellos mismos y cualquier otra persona puede ver. Y es evidente que no aprenden nunca nada de mí, pues son ellos mismos y por sí mismos los que descubren y engendran muchos bellos pensamientos” (Platón, Teeteto 150c-d).
Respuesta modelo: Fragmento: "Soy estéril en sabiduría [...] Y es evidente que no aprenden nunca
nada de mí, pues son ellos mismos y por sí mismos los que descubren y
engendran muchos bellos pensamientos" (Platón, Teeteto 150c-d).
Autor y obra: el fragmento pertenece al diálogo Teeteto de Platón, dedicado a
investigar qué es el conocimiento (episteme), en el que Sócrates describe de
forma explícita su propio método filosófico, la mayéutica, comparándolo con
el oficio de su madre, que era comadrona.
Idea principal: Sócrates se declara "estéril en sabiduría", es decir, afirma
irónicamente no poseer él mismo ningún conocimiento ni doctrina propia que
enseñar (de ahí conecta con la conocida frase socrática "solo sé que no sé
nada"), y describe su función como puramente ayudante: al igual que una
comadrona no engendra el hijo, sino que ayuda a otra mujer a dar a luz el que
ya llevaba dentro, Sócrates no "engendra" conocimiento en sus interlocutores,
sino que les ayuda, mediante preguntas sucesivas, a "dar a luz" o hacer
explícitas ideas que ya estaban latentes en ellos, aunque no fueran
conscientes de poseerlas.
Desarrollo: este método, llamado mayéutica (del griego maieutiké, "arte de la
partera"), se combina con la ironía socrática: Sócrates finge ignorancia
(la llamada "ironía socrática") para llevar a su interlocutor, mediante un
diálogo de preguntas y respuestas sucesivas (la elenchos o refutación), a
darse cuenta de las contradicciones de sus propias opiniones iniciales
(normalmente prejuicios no examinados) y, superando esa confusión inicial
(aporía), alcanzar por sí mismo definiciones más precisas y verdaderas de los
conceptos que se están discutiendo (qué es la justicia, el valor, la
piedad...). Este método presupone la convicción socrática de que la verdad ya
está, de algún modo, presente en el alma de todo ser humano racional, y que la
función del filósofo no es transmitir un saber ya hecho sino ayudar a
"alumbrarlo" mediante el diálogo racional, nunca imponerlo dogmáticamente.
Cómo responder este comentario en el examen: explica primero la metáfora de
la comadrona y su origen biográfico (la madre de Sócrates) (1), desarrolla el
mecanismo del método en dos fases, ironía (fingir ignorancia para desmontar
falsas certezas) y mayéutica propiamente dicha (ayudar a alcanzar la verdad
por uno mismo) (2), y cierra explicando el presupuesto filosófico de que la
verdad está latente en el alma, no se impone desde fuera (3). Es uno de los
textos más fáciles de identificar porque la propia metáfora de la comadrona,
si aparece en el fragmento, ya delata el tema con total seguridad.