01La filosofía presocrática
Tema de desarrollo (opción 1 de 2 en el examen real): La filosofía presocrática.
Respuesta modelo: Se llama filosofía presocrática al conjunto de pensadores griegos anteriores a
Sócrates (siglo VI-V a.C.), activos sobre todo en las colonias griegas de Jonia
(Asia Menor) y la Magna Grecia (sur de Italia). Su aportación fundamental es el
paso del mito (explicación del mundo mediante relatos de dioses) al logos
(explicación racional basada en principios naturales), buscando el arché o
principio último de todas las cosas.
La escuela de Mileto inaugura esta búsqueda: Tales de Mileto propone el agua
como arché, Anaximandro el ápeiron ("lo indeterminado", un principio sin
límites del que surgen los contrarios) y Anaxímenes el aire. Heráclito de Éfeso
defiende que todo fluye (panta rhei) y que el conflicto de contrarios (el
polemos) es el motor del cambio, simbolizado en el fuego como elemento
primordial siempre en transformación. En el extremo opuesto, Parménides de
Elea sostiene que el ser es uno, eterno e inmutable, y que el cambio percibido
por los sentidos es una ilusión: solo la razón, no los sentidos, accede a la
verdad sobre el ser, una distinción entre razón y sentidos que marcará toda la
filosofía posterior.
Los pluralistas intentan conciliar el cambio observado con la permanencia del
ser parmenídeo: Empédocles postula cuatro raíces o elementos (agua, aire,
tierra, fuego) que se combinan y separan por el Amor y el Odio; Anaxágoras
introduce el Nous (Mente o Inteligencia) como principio ordenador; y
Demócrito de Abdera formula el atomismo, según el cual toda la realidad está
compuesta de átomos (partículas indivisibles) y vacío, cuyo movimiento
mecánico explica todos los fenómenos sin necesidad de fuerzas divinas.
Cómo responder esto en el examen: estructura la respuesta en tres bloques (1)
qué es lo presocrático y su aportación común (paso del mito al logos, búsqueda
del arché), (2) 2-3 escuelas o pensadores con su tesis principal en una frase
cada uno (Mileto, Heráclito/Parménides como contraste, atomismo de
Demócrito), y (3) una frase final que conecte con Sócrates como cierre del
periodo (gira el interés de la naturaleza al ser humano). No hace falta citar
fechas exactas de cada autor, pero sí el nombre correcto de su tesis (arché,
panta rhei, átomos).
02La Ciudad de Dios y el agustinismo político
Tema de desarrollo (opción 2 de 2 en el examen real): La Ciudad de Dios y el agustinismo político.
Respuesta modelo: Agustín de Hipona (354-430) escribe La Ciudad de Dios en respuesta al saqueo de
Roma por los visigodos en el año 410, para responder a quienes acusaban al
cristianismo de haber debilitado al Imperio al sustituir el culto a los dioses
paganos. Es la obra fundacional de la filosofía política cristiana y del
llamado agustinismo político.
La tesis central es la distinción entre dos ciudades (civitas), no
identificables con instituciones concretas sino con dos formas de amor
opuestas que atraviesan a toda la humanidad: la Ciudad terrena, fundada en el
amor de sí mismo hasta el desprecio de Dios, que busca la gloria y el dominio
mundano; y la Ciudad de Dios, fundada en el amor a Dios hasta el desprecio de
sí mismo, que busca la gloria en Dios y vive según la caridad. Ambas ciudades
conviven mezcladas en la historia humana hasta el Juicio Final, sin que ningún
Estado o institución terrena pueda identificarse plenamente con ninguna de las
dos.
De aquí se deriva el agustinismo político: el poder político terreno (el
Estado, el Imperio) no tiene valor en sí mismo ni es fin último del hombre,
sino que su función es meramente instrumental, mantener la paz y el orden
necesarios para que los hombres puedan vivir y alcanzar la salvación, que es el
verdadero fin último. Esto subordina el poder temporal (regnum) al poder
espiritual (sacerdotium) de la Iglesia, una idea que marcará profundamente la
relación entre Iglesia y Estado durante toda la Edad Media.
Cómo responder esto en el examen: explica primero el contexto histórico (el
saqueo de Roma en 410) que motiva la obra (1), desarrolla la distinción entre
las dos ciudades y el tipo de amor que las define, citando literalmente si
puedes la fórmula "amor de sí hasta el desprecio de Dios" / "amor de Dios hasta
el desprecio de sí" (2), y termina con la subordinación del poder político al
fin espiritual como definición de agustinismo político (3). Esta pregunta
conecta directamente con el texto de La Ciudad de Dios que puede caer en la
parte B (ver comentario de texto), así que estudiarlos juntos es más eficiente.
03Comentario de texto: Aristóteles, Ética Nicomáquea (término medio)
Comente el siguiente texto:
“Llamo término medio de una cosa a lo que dista igualmente de uno y otro de los extremos, lo cual es uno y lo mismo para todos. Mas con respecto a nosotros el medio es lo que no es excesivo ni defectuoso, pero esto ya no es uno ni lo mismo para todos. Por ejemplo: si diez es mucho y dos poco, tomamos seis como término medio en la cosa, puesto que por igual excede y es excedido, y es el término medio según la proporción aritmética. [...] Así, todo conocedor rehúye el exceso y el defecto, buscando y prefiriendo el término medio, pero el término medio no de la cosa, sino para nosotros” (Aristóteles, Ética nicomáquea II, 6, 1006a-b).
Respuesta modelo: Fragmento: "Llamo término medio de una cosa a lo que dista igualmente de uno y
otro de los extremos [...] Así, todo conocedor rehúye el exceso y el defecto,
buscando y prefiriendo el término medio, pero el término medio no de la cosa,
sino para nosotros" (Aristóteles, Ética nicomáquea II, 6, 1006a-b).
Autor y obra: el texto pertenece al libro II de la Ética a Nicómaco de
Aristóteles (siglo IV a.C.), la obra ética más importante e influyente del
autor, dedicada (según la tradición) a su hijo Nicómaco, en la que expone su
teoría de la virtud como término medio.
Idea principal: Aristóteles distingue entre el término medio "de la cosa" o
matemático (un punto fijo, objetivo e igual para todos: el término medio entre
2 y 10 es siempre 6) y el término medio "para nosotros" o moral, que no es un
punto matemático fijo sino relativo a cada persona, situación y circunstancia
concreta. La virtud ética consiste precisamente en este segundo tipo de
término medio: un punto de equilibrio entre dos vicios extremos, uno por
exceso y otro por defecto, que varía según el sujeto (lo que es valentía para
una persona puede ser temeridad para otra con distinta constitución o
experiencia).
Desarrollo: este término medio no se calcula mediante una fórmula matemática
ni se conoce de antemano de forma teórica, sino que se descubre y se acierta
en cada situación concreta gracias a la prudencia (phrónesis), la virtud
intelectual práctica que permite discernir, caso por caso, cuál es la acción
correcta. Ejemplos clásicos de este esquema en Aristóteles: la valentía es el
término medio entre la temeridad (exceso de confianza, falta de miedo) y la
cobardía (exceso de miedo, falta de confianza); la generosidad es el término
medio entre el derroche y la avaricia. La virtud, además, no es un saber
teórico que se posea de golpe, sino una disposición de carácter (hexis) que se
adquiere mediante la práctica repetida de actos virtuosos, es decir, mediante
el hábito: "nos hacemos justos practicando actos justos", como afirma
Aristóteles en otro pasaje de la misma obra.
Cómo responder este comentario en el examen: identifica primero la distinción
entre término medio "de la cosa" (matemático, objetivo) y "para nosotros"
(moral, relativo a la persona) citando literalmente si puedes la frase clave
(1), desarrolla con 1-2 ejemplos concretos de virtudes como término medio entre
dos vicios (valentía entre temeridad y cobardía es el más fácil de recordar)
(2), y cierra explicando que la virtud se adquiere por hábito, guiada por la
prudencia, no por cálculo teórico (3). Este texto conecta directamente con el
tema "Ética y política en Aristóteles" (ver banco de temas), así que conviene
estudiarlos siempre juntos.